El Real Madrid jugó un partido muy serio frente a un rival que está dando la sorpresa en Europa esta temporada, pero que llevaba dos meses sin competir de manera oficial. El frío y la presión del CSKA de Moscú fueron unos rivales duros para el Real Madrid, que vio como finalmente le empataban el encuentro.
Tardó en reaccionar el Real Madrid a las bajas temperaturas desde el principio del encuentro y se encontró un CSKA muy ordenado atrás y con todas sus líneas muy juntas impidiendo cualquier pase al hueco.
Además el Real Madrid se vio asfixiado en la salida del balón, con una presión de los rusos muy intensa sobre Xabi Alonso, conscientes de que el tolosorra, es el timón de este Real Madrid. Fue Özil el que tuvo que ofrecerse más para mover el centro del campo madridista.
El tanto madridista llegó tras un fallo en defensa del equipo ruso, con una presión intensa de Higuaín, que terminó finalizando Cristiano Ronaldo de volea para poner en ventaja a los blancos.
Con la ventaja del equipo de José Mourinho se acababa la primera mitad en el estadio frío de Luzhniki.
En la segunda mitad el CSKA de Moscú salió mucho más metido en el encuentro, con las líneas adelantadas presionando arriba. Los rusos eran conscientes de que el marcador era muy adverso para jugar como locales y se fueron al ataque en busca del gol del empate.
Realizaron cambios ofensivos como Honda, Oliseh y Necid, presionando cada vez más al Real Madrid y con más jugadores ofensivos en ataque, que no dejaban jugar bien al Real Madrid.
El tanto del empate llega en los instantes finales, en los últimos segundos del partido, que tiraba por la borda todo el trabajo madridista del partido. Ahora el Real Madrid tendrá que ganar en la vuelta si quiere llegar a la siguiente ronda de la Champions League.