
Unos cuantos años después (este blog cumplió su primer lustro hace un par de semanas), me sigue sorprendiendo la cantidad de artículos que
Sport y
Mundo Deportivo dedican semanalmente a sus colegas de "la prensa de
Madrid". En el mejor de los casos, se incluye en ese manido saco a los diarios
As y
Marca. En el peor, a todos aquellos medios que no se declaren culés.
Lo que se escribe o dice en ese presunto monstruo de mil cabezas que habita en "la caverna mediática españolista" supone una auténtica obsesión. Hay más columnas sobre "la prensa de
Madrid" que sobre el Real Madrid. Y algunos días, más incluso que sobre el Barça. Hoy, hasta hay una portada. Una portada que podemos calificar como casposa, rancia, cavernaria... Nos encajan todos esos adjetivos a los que Mascaró y compañía suelen recurrir para descalificar cualquier cosa atendiendo exclusivamente a su lugar de procedencia.
Si, según
Sport, las portadas de
As y
Marca no son más que instrumentos de presión a los árbitros, ¿hay algún motivo por el que no debamos pensar que la intención de esta portada no es exactamente la misma? Existe, eso es cierto, un segundo propósito, aún más importante que el primero: abundar en la figura de un enemigo común, poderoso y externo. Seguir alimentando, en definitiva, el mito de la caverna.